Las Vegas es famosa por su clima seco, pero los cambios repentinos del tiempo aún pueden transformar las condiciones para conducir.
La lluvia deja el pavimento resbaladizo y aumenta el riesgo de derrapar o de hidroplaneo. Las tormentas y los vientos fuertes reducen la visibilidad, lo que retrasa la reacción del conductor.
Quien no ajusta su velocidad a las condiciones del clima hace mucho más probable un accidente.
Si usted resulta lesionado en un choque relacionado con el clima, es importante conocer sus opciones legales.
Este artículo es información general y no constituye asesoría legal sobre su caso específico.