Después de un accidente, esta escena se repite todo el tiempo. El otro conductor baja del auto y dice: estoy bien, puede seguir su camino.
En ese momento llega el alivio. Qué bueno, nada de trámites complicados. Y a veces cada quien sigue su camino sin más. Pero ese es justamente el momento más peligroso, porque estar bien ahora y estar bien después son dos cosas completamente distintas.
Unas horas más tarde, o al día siguiente, la versión del otro conductor puede cambiar de golpe: que le duele por el accidente, que quiere tramitarlo con el seguro. Pero usted ya no tiene forma de contactarlo, porque nunca intercambiaron datos. También puede ocurrir al revés: usted empieza a sentir dolor después y no sabe nada del otro conductor. En cualquiera de los dos casos, puede quedar en una situación en la que no hay nada que hacer.
Por eso, por pequeño que parezca el accidente, hay tres cosas que siempre debe asegurar:
- La licencia del otro conductor
- Sus datos del seguro
- Fotos de los vehículos
En Las Vegas, el registro vale mucho más que un estoy bien.
Este artículo es información general y no constituye asesoría legal sobre su caso específico.